Los ojos del perro siberiano
Argumento
Registros del habla
Estilo directo
—¿Desde cuándo tocas el chelo? —le pregunté sin salir de mi asombro.
—Lo compré hace cuatro años. Estudié un año y dejé. El año pasado volví a estudiar.
—Mira, lo único cierto que sabemos todos de la vida es que nos vamos a morir. Y lo único incierto es el momento. Digamos que al enterarme que lo incierto avanza sobre lo cierto, me propuse no morirme hasta no poder tocar la Suite No. 1 en Sol mayor de Bach.
ESPACIOS
PSICOLOGICO
En el colegio estuve insoportable. Tenía miedo de que Mariano se diera cuenta de que
Yo amaba esos días. Días de levantarse temprano para ayudar en el ordeñe. Días de andar a caballo y comer manzanas que arrancaba del árbol.
Tipos de registro
Registro
Angliscismos
“ sandwiches de miga, salchichitas, empanadas, calentitos, chips, dips; todo hecho por mi madre al igual que una enorme torta de chocolate, rellenos con
Era un compact disc. De Dire Straits, "Brothers in arms"
Regresiones
Yo no pude ni siquiera esbozar una media sonrisa, estaba esperando que la tierra se abriera y me tragara.
—Me lo contó Ezequiel, por supuesto.
—¿Ezequiel?
Eso realmente no entraba en mi cabeza. No me lo imaginaba llamando a la abuela para contarle que yo lo había ido a ver. No lo podía creer.
—Sí claro, Ezequiel. Tu hermano. ¿Sabes quién es, no?
Otra vez silencio. Otra vez angustia. Todo parecía indicar que la angustia no me abandonaría.
—Yo lo veo seguido, al menos una vez por semana. Y ante mi cara de sorpresa prosiguió:
—No, no te sorprendas. Es mi nieto. Que se haya ido de la casa de tus padres no cambia las cosas. Es más, a mí me parece una cosa totalmente natural, no puedo entender por qué hacen tanto escándalo. Si vos te pelearas con tus padres, yo te seguiría queriendo igual, es algo totalmentem lógico. Es hasta tonto tener que explicarlo. ¿Lo vas a seguir visitando?
—No... no creo.
En un libro que leí a los diecisiete, pero que me hubiese gustado leer a los doce, dice algo así como que el hombre necesita del misterio como del pan y el aire, necesita de las casas embrujadas, de las personas innombrables, de las calles sin retorno que hay que esquivar.
Lo recuerdo bien. Ese mismo domingo a la tarde Mariano iba a venir a despedirse antes de las vacaciones. Su familia tiene una casa en Punta del Este y todos los años viajan antes de la Navidad y pasan allí todo el verano.
Yo estaba como en trance, fascinado por descubrir